Uno de los intérpretes más reconocidos de la canción popular en República Dominicana,

Murió Alex Bueno, una trayectoria de más de cuatro décadas marcada por el merengue, la bachata, la salsa y la capacidad de reinventarse

Publicada el: 18 de Junio del 2026, 12:40:19 am

Santo Domingo RD.- La música dominicana despide hoy al artista Alex Bueno, uno de los intérpretes más reconocidos de la canción popular en República Dominicana, cuya carrera se extendió durante más de cuatro décadas y dejó un repertorio que acompañó a varias generaciones.


Nacido como Alejandro Wigberto Bueno López el 6 de septiembre de 1963 en San José de las Matas, provincia Santiago, desde muy temprana edad mostró interés por la música. En reuniones familiares, actividades escolares y celebraciones religiosas comenzó a desarrollar las habilidades que años más tarde lo convertirían en una de las voces más identificables del país.


Alex Bueno, quien falleció esta mañana en Nueva York, en donde permanecía ingresado en un centro clínico en el que batalló contra un cáncer cerebral, dio su primer gran paso en 1978, cuando ganó el Festival de la Voz organizado por Wilfrido Vargas.


Aquel triunfo marcó el inicio de una carrera profesional que lo llevó a integrarse a la agrupación Santo Domingo All Star, donde comenzó a darse a conocer entre el público dominicano.


La consolidación llegó en 1982 con el nacimiento de Alex Bueno & La Orquesta Liberación. Durante ocho años, el proyecto produjo numerosos éxitos y permitió al cantante establecer una identidad artística propia dentro del merengue.


Posteriormente inició una carrera como solista que amplió su alcance y le permitió explorar distintos géneros musicales. Canciones como "Colegiala", "Querida", "Esa pared", "La radio", "Jardín prohibido", "El talismán" y otras interpretaciones pasaron a formar parte del cancionero popular dominicano.


Durante la década de los noventa alcanzó una importante proyección internacional. Producciones como "Como nadie", "Ternuras", "Amores que matan", "Me equivoqué" y "Más ternura" consolidaron su presencia en mercados de América Latina y entre las comunidades dominicanas en el exterior. 


Su inquietud artística también lo llevó a incursionar en la bachata con el álbum "Bachata a su tiempo", una producción que reflejó su capacidad para interpretar distintos estilos musicales sin perder la esencia que caracterizó su carrera.


 
La vida de Alex Bueno también estuvo marcada por desafíos personales que durante años afectaron su carrera y su vida privada. Sin embargo, logró reconstruir su camino y regresar a los escenarios con una renovada visión de la vida.


En una de sus últimas entrevistas, al reflexionar sobre las lecciones aprendidas, reconoció públicamente que habría aconsejado a su versión más joven mantenerse alejado del alcohol y las drogas, una experiencia que compartió con honestidad como parte de su proceso de transformación personal.


Ese renacer fortaleció el vínculo con un público que nunca dejó de acompañarlo. Cada presentación se convirtió en un reencuentro entre el artista y quienes siguieron su trayectoria a través de los años.


 
El hombre detrás del artista
Más allá de la música, Alex Bueno se definía como un hombre de familia. Hablaba con frecuencia de sus hijos, nietos, hermanos y de su madre como el centro de su vida.


Aunque dedicó su existencia al arte, confesó en varias ocasiones que, de no haber sido cantante, habría elegido estudiar Derecho. Entendía esa profesión como otra forma de ayudar a los demás, una vocación de servicio que decía haber llevado siempre consigo.


La música, sin embargo, fue su destino. Desde niño descubrió en el canto y en la guitarra una forma de expresión que lo acompañó hasta el final de sus días.



Alex Bueno dejó un gran legado artístico.


Un legado que permanece


La historia de Alex Bueno ocupa un lugar propio dentro de la música dominicana. Su capacidad para transitar entre géneros, interpretar repertorios diversos y conectar con públicos de distintas generaciones lo convirtió en una figura de referencia para artistas y seguidores.


Su legado permanece en cientos de grabaciones, en los escenarios que recorrió durante más de 40 años y en las canciones que continúan formando parte de la memoria colectiva de República Dominicana.


Con su partida se apaga una voz, pero permanece una obra que seguirá sonando en la radio, en las celebraciones familiares y en el recuerdo de quienes encontraron en sus interpretaciones una banda sonora para distintas etapas de sus vidas.

 

Comentar esta noticia

Nombre:


Email:   (No será publicado)


Comentario: (Máximo 500 Caracteres)