Santo Domingo RD.- Clint Eastwood y Gene Hackman compartieron una dinámica fascinante basada en el respeto mutuo y un profundo aprecio por el talento mutuo, especialmente cuando trabajaron juntos en SIN PERDÓN en 1992.
Esta película, dirigida por EASTWOOD, no solo se convirtió en un clásico instantáneo, sino que también le valió el OSCAR a mejor director y el OSCAR a mejor película, y HACKMAN el OSCAR al Mejor Actor de Reparto.
Hackman dudó inicialmente en aceptar el papel de Little Bill Daggett, el despiadado sheriff, porque le preocupaba la violencia de la película y su representación de la justicia occidental.
Sin embargo, Eastwood vio algo especial en Hackman para el papel y estaba decidido a convencerlo.
Durante una de sus primeras reuniones, Eastwood le aseguró a Hackman que la película no se trataba de glorificar la violencia, sino de criticarla. Sus palabras resonaron en Hackman, y aceptó unirse al proyecto.
Su vínculo en SIN PERDÓN creó un legado perdurable, uno que aún se celebra como una pareja icónica de dos leyendas que sacaron lo mejor de cada uno en la gran pantalla.